Elcometer presenta el nuevo brillómetro de doble y triple ángulo Elcometer 407L.

Manchester, Reino Unido (noviembre de 2013) Elcometer se complace en anunciar el lanzamiento de su nueva gama de brillómetros de doble y triple ángulo Elcometer 407L.

 

 

Los nuevos brillómetros de doble y triple ángulo Elcometer 407L, que combinan una medición precisa del brillo con la electrónica más avanzada, son capaces de medir el acabado de prácticamente cualquier superficie (desde alto brillo hasta mate) con diferentes ángulos de medición (ángulos de reflexión de 20, 60 y 85 grados).

407l glossmeter

 

 

Es posible almacenar los valores individuales de medición del brillo, junto con la fecha y la hora de la medición, en la memoria interna del Elcometer 407L. Las estadísticas incorporadas ofrecen al usuario los valores máximo, mínimo, medio y de desviación estándar para cada lote de datos.

 

 

Los límites configurables por el usuario ofrecen a éste información instantánea acerca de si el acabado de la superficie es o no aceptable.

 

Todos los brillómetros Elcometer 407L disponen de salida de datos USB y Bluetooth®, lo que permite la descarga de lecturas al software de gestión de datos ElcoMaster 2.0 (suministrado con cada medidor). Los usuarios pueden ahora generar al instante informes profesionales de inspección de brillo, o bien combinar lecturas de brillo con mediciones climáticas o de espesor de películas en un informe de resumen.

 

Acerca de la medición del brillo

 

El brillo es la capacidad de una superficie para reflejar la luz sin dispersarla. El brillo se mide dirigiendo un haz de luz de intensidad constante y con un ángulo fijo hacia la superficie que se desea comprobar. La cantidad luz reflejada, en el mismo ángulo, se determina y se representa mediante un valor en GU (gloss units: unidades de brillo).

 

El ángulo de reflectancia requerido para medir el brillo depende del acabado de la superficie: las superficies muy reflectantes suelen requerir un ángulo bajo de reflectancia (20 grados), mientras que las superficies mates suelen requerir ángulos de reflectancia elevados (85 grados).